La torre de madera que desafía al tiempo y al vértigo
Hay estructuras que se miran. Y hay otras que se trepan, se sienten, se sufren un poquito. El Tiro Norte es de esas segundas. Porque cuando uno llega a sus pies y levanta la vista hacia esa torre de madera color rojo y blanco, recortada contra el cielo del Estado de México, lo primero que piensa es: “¿Y eso se puede subir?” .
Sí, se puede. Y hay que hacerlo.
Un gigante de madera con historia inglesa
Esto no es un adorno turístico inventado para la foto. El Tiro Norte fue, en su época de gloria, una pieza clave del engranaje minero más importante de México. Perteneció a la compañía inglesa “El Oro Mining and Railway Co., Ltd”, y era la entrada principal a la veta de San Rafael, considerada la más rica de todo el distrito minero de El Oro .
La torre sostenía las poleas por las que descendían los mineros y, sobre todo, por las que subían los vagones cargados de roca con oro, plata y zinc . Debajo de ella, un pozo de 493 metros de profundidad divididos en ocho niveles se internaba en las entrañas de la tierra . Imagínelo: 493 metros. Casi medio kilómetro de vacío vertical.
Hoy, ese pozo sigue ahí. Y usted puede asomarse.
La única que queda en pie
Lo que hace especial a esta torre no es solo su historia, sino su rareza. Es la única estructura de madera para obras mineras que se conserva en su estado original en toda la República Mexicana . Las demás, o eran de metal o desaparecieron. Esta, construida en una época en que El Oro era conocido como “Real del Oro” (porque en la Colonia todo yacimiento era propiedad de la Corona), resistió .
Para 2011, el clima y los años la tenían mal herida. El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes metió 2.5 millones de pesos para restaurarla y evitar su colapso . Se respetó hasta el último tornillo original. Por eso lo que se ve hoy no es una réplica: es la auténtica, parada ahí desde hace más de un siglo, como si nada.
Subir, mirar, sentir el vértigo
Llegar arriba no es para cualquiera, pero tampoco es una hazaza. Son 78 escalones los que separan el suelo de la cima . Se suben con calma, sintiendo la madera bajo los pies, oyendo el crujido leve que, lejos de asustar, da fe de que esto es verdad.
Y luego, la recompensa. Desde lo alto, El Oro se despliega como un mapa de juguete: las calles empedradas, el Palacio Municipal, las montañas que abrazan al pueblo. Una panorámica que sola paga el boleto .
Pero lo mejor —y lo peor, si le tiene miedo a las alturas— está abajo. En la base de la torre, hay un piso de cristal templado. Uno se para ahí, mira hacia sus pies, y ve 50 metros de vacío que se hunden en la oscuridad del pozo . Los puristas dirán que son 50 metros, no los 493 completos. Pero créame: cuando el vidrio separa sus zapatos del abismo, la diferencia no importa. El corazón se acelera igual.
Un teatro para la mujer aurense
Alrededor de la torre, el espacio se ha convertido en un pequeño parque. Hay áreas verdes, bancas para descansar y, lo más llamativo, un teatro al aire libre que lleva un nombre hermoso: “Teatro a la Mujer Aurense” . En las noches de buen clima, a veces hay eventos. Pero incluso vacío, el escenario con la torre de fondo es un lugar para quedarse quieto un rato, simplemente mirando.
Lo que hay que saber antes de ir
Si ya se animó —y debería—, tome nota:
- Dirección: Calle Tiro Norte, esquina con Avenida Independencia, colonia Centro, El Oro de Hidalgo. Está a unos pasos del centro, fácil de encontrar .
- Horario: Hay quien dice que abre sábado y domingo de 10:00 a 18:00, pero fuentes más recientes (y probablemente más confiables) lo dan abierto martes a sábado de 10:00 a 17:00, domingo y festivos de 10:00 a 15:00 . Si va entre semana, mejor confirme antes.
- Costo: $15 pesos por persona. Descuento para excursiones, INAPAM, INSEN y niños menores de 6 años .
- Recomendación crucial: Llegue con tiempo. Subir no es cansado, pero merece hacerse sin prisa. Mire la torre desde todos los ángulos. Toque la madera. Y cuando esté arriba, no solo mire el pueblo: mire también la estructura, los ensambles, las vigas. Esa madera ha visto pasar más de cien años de historia.
Un detalle final
El Tiro Norte no es solo un mirador. Es un testimonio de que El Oro fue grande, de que su “Milla de Oro” produjo riqueza de fama universal. Pero también es un recordatorio de que esa grandeza no vino sola: vino del esfuerzo de los mineros que, todos los días, se colgaban de esas mismas poleas para descender a la oscuridad.
Cuando usted se pare en el piso de cristal y mire hacia abajo, acuérdese de ellos. Y cuando suba los 78 escalones y el sol le dé en la cara, acuérdese también. Porque ellos, allá abajo, no veían el sol en horas de trabajo.
Vale la pena subir. Vale la pena asomarse. Vale la pena recordar.
📍 Información clave:
- Altura del pozo original: 493 metros en 8 niveles
- Lo que se ve hoy: 50 metros de profundidad a través de piso de cristal
- Para llegar arriba: 78 escalones
- Unicidad: Única estructura minera de madera original conservada en México
- Alrededores: Teatro al aire libre “Mujer Aurense” y áreas de descanso
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